Santo Domingo, República Dominicana • Jueves 19 de Julio, 2018

El cambio del motor eléctrico de Tesla alienta la demanda de neodimio

A pesar de su nombre, las tierras raras se encuentran en multitud de lugares en todo el mundo, pero el proceso de extracción es difícil y caro, ya que requiere separar metales diferentes de un único depósito.

Londres, Inglaterra.- El cambio de Tesla a un motor magnético que usa neodimio en su Modelo 3 Long Range añade presión sobre los ya agotados suministros de un metal de tierras raras que durante años se había evitado por la prohibición de su exportación por parte del principal productor, China.

Los esfuerzos de los gobiernos de todo el mundo para reducir las emisiones nocivas producidas por los automóviles que funcionan a base de combustibles fósiles están impulsando la demanda de vehículos eléctricos y de los metales necesarios para su fabricación, como el litio y el cobalto, ingredientes clave de las baterías.

Ahora el foco está en el neodimio. Varios fabricantes de automóviles ya utilizan motores de imanes permanentes que dependen del metal porque por lo general son más ligeros, fuertes y más eficientes que los motores de inducción basados en bobinas de cobre.

Pero es el cambio al neodimio por parte de Tesla, un fabricante de automóviles que ha apostado exclusivamente por el vehículo eléctrico, lo que está mostrando la forma en que la industria se mueve y la dirección de la demanda del metal de tierras raras.

El grupo de investigación Imarc estima que el mercado del imán de neodimio, hierro y boro utilizado en los motores vale ahora más de 11.300 millones de dólares, mientras la demanda de imanes aumenta hasta llegar a una tasa de crecimiento anual compuesto del 8,5 por ciento entre 2010 y 2017.

“Algunos motores de coches eléctricos se sirven de la tecnología de imanes permanentes, probablemente el más famoso es el Modelo 3 Long Range de Tesla. Todos los demás modelos de Tesla – el modelo X y el Modelo 3 estándar – utilizan motores de inducción”, dijo David Merriman, un experimentado analista de la consultora de metales Roskill.

La demanda global de 31.700 toneladas de neodimio ya superó el suministro de 3.300 toneladas el año pasado, afirmó. Se esperaba que la demanda suba a 34.200 toneladas este año, y a 38.800 toneladas en 2018, dejando mayores déficits.

“La decisión de Tesla de optar por imanes permanentes ha cambiado completamente las dinámicas de mercado”, dijo una fuente de un administrador de fondos especializado en metales.

El precio del neodimio está ahora en alrededor de 70 dólares por kilo, bastante por debajo de los 500 dólares que alcanzó después de que China retuviera los envíos a Japón en 2010 durante un choque sobre las islas en disputa, pero aún así está un 40 por ciento más alto que a comienzos de 2017.

China, que reanudó las exportaciones de neodimio en 2015, impuso estrictas cuotas de exportación sobre una gama de metales de tierras raras en 2010, afirmando que quería reducir la contaminación y preservar los recursos.

PROCESO COSTOSO
“La gente parece haber olvidado la prohibición de exportación de China. Podría volver a ocurrir. China es realmente el principal productor, nadie más ha invertido tanto en tierras raras”, dijo un comerciante de tierras raras.

A pesar de su nombre, las tierras raras se encuentran en multitud de lugares en todo el mundo, pero el proceso de extracción es difícil y caro, ya que requiere separar metales diferentes de un único depósito. Este proceso es diferente al de recuperar cobre del mineral, por ejemplo, que es mucho más sencillo.

China ha invertido considerablemente en el proceso de metales de tierras preciosas, pero se prevé que sus duras medidas sobre la minería, fundición y otras industrias contaminantes reduzcan el suministro. Ya ayudó a impulsar el precio del neodimio a un máximo de dos años de 96 dólares en septiembre.

“La producción de tierras raras es tan mala como se puede entender en términos de daño medioambiental”, dijo el comerciante. “China ya hizo uso de su posición dominante anteriormente, ¿qué impedirá que vuelva a hacerlo?”.

Una preocupación así por el suministro está animando a los fabricantes de automóviles a buscar formas de reducir el uso de neodimio. Toyota Motor Corp dijo el mes pasado que había encontrado una manera de reducir el uso de este metal en motores eléctricos en aproximadamente una quinta parte.

La compañía japonesa dijo que había desarrollado un imán que sustituya parte del neodimio con tierras raras más abundantes y más baratas – lantano y cerio. El objetivo de Toyota es usar los imanes en motores de vehículos eléctricos en los próximos 10 años.

Otros fabricantes de coches eléctricos que utilizan imanes permanentes son BMW, Nissan y Geely.

Varias compañías producen metales de tierras raras fuera de China, entre las que se encuentran Rainbow Rare Earths, en la lista de londres; Namibia Rare Earths, en la lista de Canadá, y la australiana Spectrum Rare Earths.

Pero, por ahora, los fabricantes de automóviles que producen motores de imanes permanentes dependen en gran medida de China, que según Roskill representó el 85 por ciento de la producción mundial de óxido de tierras raras, estimada en 161.700 toneladas en 2017.

Los analistas de Morgan Stanley estiman que los vehículos eléctricos sumarán 50.000 unidades en 2020, un 2,3 por ciento del total, aumentando a 400.000 en 2025 -un 17,4 por ciento-, y a 975.000 en 2030, un 40,9 por ciento.

Por La Redacción
Fuente: Pratima Desai
Reuters