Santo Domingo. - El obispo de la Diócesis Nuestra Señora de La Altagracia, monseñor Jesús Castro Marte, calificó este domingo como escandalosa la cantidad de feminicidios que han sucedido en el país y abogó por el respeto a la vida.
Entrevistado por el periodista Federico Méndez, en el programa Esferas de Poder, que se transmite los domingos de 8:00 a 9:00 de la mañana, por RNN Canal 27, condenó la cantidad de hechos violentos que se producen hacia las mujeres.
“Y cuando uno ve la cantidad de violencia que se produce y la cantidad de mujeres que mueren desde esta fecha, que va en una cantidad escandalosa para la sociedad dominicana, uno dice, ¿dónde está la presencia de aquel que produjo vida en nosotros?”, apuntó.
“Como obispo, soy un gran defensor de la mujer”, enfatizó el prelado, quien calificó a la mujer como “lo más noble que tenemos”.
Castro Marte considera como notable la violencia contra la mujer, a la cual defendió como un ser excepcional.
El prelado entiende que la mujer es el ser más noble que tiene la humanidad por lo que entiende injustificable la violencia en su contra.
“Se ha combatido la corrupción”
El obispo de la Diócesis Nuestra Señora de La Altagracia, monseñor Jesús Castro Marte, advirtió que los cargos públicos no son instrumentos para manejarse como empresas privadas.
Considera que se trata de estamentos que deben ser utilizados para el desarrollo y el bienestar del país.
En ese sentido, valoró el esfuerzo del presidente Luis Abinader y reconoció que se está enfrentando la corrupción en la administración pública.
“Hay que decir la verdad, se ha enfrentado la corrupción”, dijo, tras afirmar que varios exfuncionarios, entre ellos exministros, están siendo procesados a través de los tribunales de la República Dominicana.
“La conciencia de los dominicanos y las dominicanas cuando van a un cargo público es un servicio del Estado, que a veces se está pensando que uno está manejando una empresa privada y uno que está manejando una empresa del sector público, que generalmente es para el desarrollo de un país”, agregó.
El prelado aseguró que hay que decir la verdad porque se ha enfrentado la corrupción, porque varios ministros están siendo procesados a través de los tribunales de la República Dominicana.
El microtráfico en los barrios
Castro Marte afirma que el microtráfico de drogas, que invade los barrios, destruye socialmente a la juventud y hace perder los conceptos de convivencia y de la vida.
“Cuando uno ve la cantidad de jóvenes, que pueden ser jóvenes con muchos talentos, con muchas cualidades, y están esclavizados por el vicio, por la droga.
El prelado considera que en la medida en que se invade a los sectores de microtráfico de drogas se está matando a la juventud, por lo que esa acción delictiva no se le puede dejar en manos “a los tíqueres”.
Lamentó el panorama cuando se observa en los barrios la pobreza, la marginalidad y ver tantos jóvenes como si fueran un hormiguero en colmadones, tomando alcohol y muchos esclavizados con la droga, con el microtráfico.
Asimismo, manifestó que cuando se invade a la República Dominicana de bancas de apuestas, de colmadones en las cuatro esquinas del país y de personas que no respetan el patrimonio, “también estamos produciendo los signos de muerte, la cultura de la pobreza”, dijo.
Abogó porque los barrios sean invadidos por mecanismos de preparación académica, de politécnicos, de medios de productividad, canchas y clubes deportivos, porque esos elementos se han olvidado.
“Tenemos que centralizar nuestra mirada en la juventud. La juventud es la esperanza del mañana. Lo más noble que nosotros tenemos en esta sociedad se llaman los niños, los adolescentes y la juventud”, enfatizó.
Indicó que República Dominicana tiene una gran oportunidad de tomar a muchos jóvenes y de formarlos ideológicamente y actuar de forma enérgica en contra del microtráfico.
Sostiene que en esta tarea entran la iglesia, los clubes, la sociedad civil, el Estado de Derecho.
Castro Marte manifiesta que están los ministerios de la Mujer y el de la Juventud, a los cuales instó a ir a los barrios a brindar ayuda a la juventud donde se percibe su ausencia.