Michael Douglas y los recuerdos con su padre Kirk Douglas: "Habría sido más amable contigo si hubiera sabido lo lejos que ibas a llegar"

Redacción. - La relación entre Michael Douglas y su padre, Kirk Douglas, estuvo marcada durante años por una mezcla de admiración, exigencia y conflictos familiares.

Una historia compleja que el protagonista de 'Wall Street' ha decidido abordar sin demasiados filtros en sus memorias, 'One Helluva Ride', donde recupera una frase de su progenitor que, con el paso del tiempo, ha adquirido un significado especial.

El comentario llegó después de uno de los momentos más importantes de su carrera. En 1988, Michael Douglas ganó el Oscar al Mejor actor por interpretar a Gordon Gekko en la cinta de Oliver Stone.

Su padre, también una de las grandes leyendas de Hollywood, reaccionó con unas palabras que el actor todavía recuerda: "Sabes, habría sido más amable contigo si hubiera sabido lo exitoso que ibas a ser".

La anécdota, aparentemente humorística, esconde mucho más de lo que parece. Detrás de ella había una relación paterno-filial complicada, en la que el reconocimiento y el afecto no siempre resultaron fáciles de encontrar.

Entre la admiración y la violencia
Michael nunca ocultó que creció mirando a su padre como una figura casi inalcanzable.

"Yo veía a papá como Superman. Era muy dinámico. Era muy fuerte. Tenía una tenacidad enorme", recuerda en una entrevista concedida a Associated Press con motivo de la publicación de su autobiografía.

Sin embargo, aquella admiración convivía con una realidad bastante menos idílica. Kirk Douglas tenía un temperamento fuerte y, según ha explicado su hijo, la convivencia estuvo marcada también por episodios de violencia física durante su infancia.

De hecho, Michael reconoce que no habría podido escribir el libro mientras su padre siguiera vivo.

"Me resultaba muy incómodo hablar de los primeros años y de sus abusos físicos", explica. También recuerda que pertenecía a una generación en la que pegar a los hijos se consideraba algo habitual. Su madre, por su parte, recurría al cepillo del pelo.

Con los años, la relación entre ambos fue evolucionando. El actor asegura que necesitó tiempo para acercarse a su padre y llegar a perdonarlo. Una reconciliación que no borra lo ocurrido, pero que le ha permitido mirar aquella etapa desde otra perspectiva.

El tiempo, el éxito y las cuentas pendientes
Precisamente, la frase que Kirk le dedicó después de ganar el Oscar resume buena parte de esa historia. Michael la recupera al hablar del proceso de perdón y de cómo algunas heridas familiares necesitan distancia para poder entenderse.

El tiempo lo cura todo... Esperemos. La vida sigue", reflexiona el intérprete.

Michael y Kirk Douglas
La anécdota también invita a pensar en algo más allá de la relación entre dos estrellas de Hollywood. Kirk reconoció, quizá con cierta ironía, que habría tratado de otra manera a su hijo si hubiera sabido hasta dónde llegaría profesionalmente.

Pero el propio comentario plantea una cuestión incómoda: ¿por qué el éxito de una persona tendría que determinar el respeto o el cariño que recibe?

El reconocimiento profesional no debería ser necesario para que alguien valore a otra persona.

Y esa es una de las lecturas que deja el recuerdo de Michael Douglas: las relaciones no pueden depender de lo que alguien consiga, sino del trato que merece independientemente de sus logros.

A sus 82 años, el actor ha decidido poner palabras a episodios de su vida que durante mucho tiempo permanecieron en privado. 'One Helluva Ride' repasa su extensa trayectoria cinematográfica, pero también abre una ventana a sus relaciones personales y a las experiencias que han contribuido a convertirlo en quien es. Porque, en ocasiones, las historias más importantes de una vida no ocurren delante de una cámara.

Por La Redacción
Fuente: Víctor Mopez
Espinof /MSN