Espíritu aspiracional

No hay dudas de que los dominicanos tenemos un persistente espíritu aspiracional. Es decir, que por lo regular mostramos deseos de alcanzar el progreso y conseguir un estado superior de vida.

Es así en sentido general. Es una actitud que mostramos en el orden personal y lo mismo como país.

Es algo que puede observarse y medirse por nuestras bregas cotidianas detrás de la superación.

Lo mismo con quienes emigran convencidos de procurar mejor suerte para sus familias. Y por esa conexión en los vínculos expresados en las remesas.

Sin embargo, no hemos hecho del orden una guía para superarnos.

Es más, hemos asimilado las irregularidades lamentablemente como cultura.