Con el cierre del mes de agosto, entramos a septiembre, justo los meses en que el pico de los huracanes ha sido más alto en la República Dominicana. Es decir, entre el 15 de agosto y el 15 de septiembre.
Septiembre lidera las estadísticas en pérdidas humanas, agrícolas, propiedades y desastres.
Sólo pensemos en San Zenón (1930), cuyo impacto el 3 de septiembre, causó miles de víctimas mortales.
David (1979), que nos azotó a finales de agosto (31 de agosto), provocando más de 2,000 muertos; y Georges (1998), que se presentó a finales de septiembre con vientos destructivos e intensos.
No podremos evitar que se generen fenómenos impulsados por la naturaleza, pero si prevenir minimizar los efectos de ellos.