Sin ninguna otra tragedia

República Dominicana no necesita ninguna otra tragedia para convencerse de la magnitud del problema del tránsito.

La última, ocurrida en la George Washington, El Malecón, frente a los principales hoteles de la capital, es demasiado desgarradora como para no comprender los niveles de riesgos a los que estamos expuestos.

Una colisión entre un carguero de combustible y una yipeta terminó en un incendio que costó la vida de ambos conductores, un hombre y una mujer.

Sólo pensemos en el nivel de velocidad que puede provocar una situación como esa. En el centro de la ciudad y un área turística.

Es un serio tema de seguridad ciudadana, que nos expone. Y volvemos a concluir, incumplimiento de la ley.