Nuestra política de mantenimiento es escasa, por no decir ninguna. Tenemos una cultura en esa mala práctica.
República Dominicana ha construido infraestructuras deportivas panamericanas, cuando fuimos sede de los juegos en el 2003.
Si lo vemos en una visión de perspectiva y de manera realista, estamos a un paso de llegar a poder ser escenario de juegos olímpicos. Y eso no es cualquier cosa para un país pequeño.
Acabamos de mejorar las condiciones de esas obras para ser sede de los XXV Juegos Centroamericanos y del Caribe, Santo Domingo 2026, aún en curso.
Y debemos ahora incluir en el presupuesto nacional los recursos para que ese mantenimiento sea consistente y riguroso para preservarlas.