Bienvenidos los observadores

Como en cada elecciones, el país recibirá decenas de observadores internacionales que se suman a los nacionales para acompañar a la población en el proceso de votación.

Entidades como la Organización de Estados Americanos (OEA) suelen enviar una parte con suficiente antelación, lo que les permite tener una idea de cómo marcha el proceso de organización en la fase final.

Esos equipos de personas son instruidos en las áreas que requieren ser auscultadas y que suelen ser socializadas en el informe rendido.

No tienen como intención el intervenir en asuntos internos, sino en facilitar herramientas que permitan mejorar procesos futuros o identificar irregularidades que dañan la calidad de la democracia.

Para las elecciones presidenciales y de congresistas del próximo día 19 de mayo han empezado a llegar observadores, afortunadamente han podido comprobar el clima de paz y civismo con el que se desenvuelve la población.

Los tiempos en que las campañas parecían batallas campales han quedado en el pasado.

El presente, sin embargo, nos trae nuevos retos propios del modernismo de estos tiempos y características sociales actuales.

En el pasado, los informes sobre observación electoral no dedicaban espacio a la desinformación, por ejemplo, pero ese se ha convertido en un fenómeno de tanto peso que no puede ser pasado desapercibido.

Como pueden ver, la observación no se limita al ejercicio físico de emitir el voto y que se cuenten de manera correcta.
Esos otros elementos que ahora se toman en cuenta forman parte de lo que se denomina “calidad de la democracia”, camino que ha estado trillando nuestro país.

Bienvenidos observadores internacionales y a todos los colaboradores electorales de este proceso.