Disciplina y cortesía

Es difícil organizar una sociedad si no logramos que todos sus ciudadanos cumplan con las reglas generales de convivencias.

Es decir, con aquellas cosas que todos tenemos que respetar. Pudiéramos asegurar que comenzando con las más básicas que nos permiten convivir en armonía y respeto.

En ese sentido, promover la disciplina y la cortesía es esencial. Ambos comportamientos se hacen transversales en la colectividad.

Las reglas del tránsito resultan vitales para convivir y para reducir la actitud de violencia que se reproduce y se expresa en nuestra cotidianidad.

Sin exagerar, en las vías públicas es donde mejor podemos observar el mayor nivel de violencia en nuestro país.

Y esa realidad es lo que convierte a los accidentes de tránsito como la principal causa de muertes y lesionados.

Es tanto, que lo hemos considerado como una verdadera industria del dolor.