Santo Domingo, República Dominicana • Jueves 25 de Julio, 2024
lunes 26 junio, 2023

Luis el Gallo propone controlar violencia con justicia, labor social y pan

Luis Acosta Moreta, presidente UDC.
Señaló que los niveles de delincuencia son mínimos. en comunidades donde llega la asistencia social, se reconstruyen las viviendas, se abren dispensarios médicos, hay escuelas y se ayuda a los que tienen comercios informales, o sea que son emprendedores.

Santo Domingo.- El presidente de la Unión Demócrata Cristiana (UDC), Luis Acosta Moreta (Luis el Gallo), dijo este lunes que los controles al auge de la violencia y la delincuencia serán insatisfactorios hasta que se rompa con la miseria de los barrios marginados.

Destacó que es falso que con la sola utilización de la persecución institucional, la cárcel o el cementerio, se pueda detener a las pandillas, a los puestos de micro-tráfico de drogas, a la prostitución y al sicariato.

Señaló que para controlar a las pandillas hay que tener una estricta aplicación de la ley, pero al mismo tiempo comprender que los jóvenes de los barrios, que viven en la extrema miseria, son los principales reclutas y punta de lanza de las bandas organizadas.

Expresó que es hora de que las autoridades comprendan que ser pobre, que vivir en la marginalidad social, no es sinónimo de que el joven sea un delincuente, por lo que se le deben facilitar las herramientas para que estudie, consiga su primer trabajo y renazca en él la esperanza.

Señaló que los niveles de delincuencia son mínimos. en comunidades donde llega la asistencia social, se reconstruyen las viviendas, se abren dispensarios médicos, hay escuelas y se ayuda a los que tienen comercios informales, o sea que son emprendedores.

Puso de ejemplo a “La nueva Barquita”, donde sus moradores, a pesar de venir de una pobreza extrema, mantienen una buena convivencia y allí los hechos de violencia están bajo control.

Destacó que al celebrarse el séptimo aniversario del traslado de los moradores de La Barquita” a su nuevo hogar, se demostró que la acción social combinada con los grupos religiosos y los clubes culturales y deportivos, fortalece los niveles de convivencia y aleja el delito.

Propuso que se vaya al rescate de los jóvenes de los barrios que no estudian, no trabajan y no tienen esperanzas, porque si no le llega la mano amiga redentora, entonces serán reclutados por el crimen.

Añadió que para acorralar a la delincuencia no basta con esgrimir la macana, sino que también hay que llevar a las barriadas el pan, la enseñanza, la asistencia médica y la cartilla de moral y cívica.