Santo Domingo, República Dominicana • Viernes 09 de Enero, 2026
miércoles 7 enero, 2026

Doña Lucía Mena, arriba a sus 86 años, siendo un ejemplo comunitario y legado de vida familiar

En Santa Ana su figura es reconocida como la de una familia ejemplar, basada en el respeto mutuo, la solidaridad y la fe.

Villa Tapia, Hermanas Mirabal. - Doña Lucía Mena de Molina, residente en la comunidad Santa Ana, Villa Tapia, celebró sus 86 años de vida, rodeada del respeto y el cariño de familiares, amigos y quienes la conocen.

Su nombre es sinónimo de trabajo, dignidad y valores firmes, construidos a lo largo de décadas de esfuerzo silencioso y entrega familiar.

Madre abnegada, doña Lucía formó un hogar sólido junto a su esposo, Bienvenido Molina, hoy fallecido, con quien compartió la responsabilidad de criar a sus hijos: Mónica Antonina Molina, Francisco Antonio Molina, José Manuel Molina, Ramón Molina, Rosa Iris Molina, Víctor Molina y Martín Molina.

Como viuda, asumió con entereza el rol de guía y sostén, manteniendo la unidad familiar como su mayor prioridad. El fruto de esa crianza responsable se refleja en su descendencia.

Doña Lucía es orgullosa abuela de Rigel Mejía Molina, Estephany Molina, Diana Molina, Francisco Javier Molina, Joel Molina, Samuel Molina, Darielis Molina, Enmanuel Molina, Joe Molina, Edwin Molina y Charlie Molina, quienes representan la continuidad de los valores sembrados en el seno del hogar.

Además, su condición de bisabuela simboliza la riqueza de una familia intergeneracional, donde la experiencia y la memoria conviven con la juventud y la esperanza.

En cada consejo y en cada gesto, doña Lucía transmite enseñanzas que fortalecen la identidad y el sentido de pertenencia de su familia.

En Santa Ana su figura es reconocida como la de una familia ejemplar, basada en el respeto mutuo, la solidaridad y la fe.

Vecinos y allegados destacan su trato afable, su palabra prudente y su vocación de servicio, cualidades que la han convertido en un referente moral para su familia y su comunidad.

A sus 86 años de edad, Mena de Molina encarna el valor de la longevidad con dignidad, demostrando que una vida dedicada a la familia deja huellas profundas y perdurables.

Su historia no solo honra a los suyos, sino que inspira a toda una comunidad a preservar los valores que fortalecen la convivencia y el tejido social.

 

 

Por La Redacción
eXtradigital.com.do

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