Santo Domingo, República Dominicana • Miércoles 25 de Abril, 2018

Evitemos la confusión de roles

El Poder Judicial celebró hace poco su día. De acuerdo al artículo 40 de la Ley 327-98, la fecha está reservada para que cada siete de enero el magistrado presidente de la Suprema Corte de Justicia rinda sus memorias y presente programas y planes a futuro del Poder Judicial.

Eso fue exactamente lo que hizo Mariano Germán Mejía. En adición reiteró en la alocución su queja por la baja asignación presupuestaria y pidió públicamente al presidente Danilo Medina que le construya el Palacio de Justicia de la provincia Santo Domingo.

Para este 2018 el Poder Judicial tiene apartado casi RD$7,500 millones, un monto racionalmente insuficiente ante las metas y proyecciones que tienen ese cuerpo.

De las peticiones adicionales externada por el magistrado Germán Mejía, creemos que ambas debe ser sopesadas por el Poder Ejecutivo, y en la primera, lo válido sería hacer un esfuerzo para llegar a una solución que se aproxime a los establecido en la Ley 194-06 que le otorga un 2.66% de los ingresos internos al Poder Judicial.

Sin embargo, para la segunda demanda, accionamos una alerta. Aquí el Poder Ejecutivo ha de ser prudente a favor de que se mantenga la independencia de los poderes porque, ni uno ni el otro, deben interferir en sus asuntos y responsabilidad: se trata de poderes del Estado con funciones y roles distintos.

No estamos viendo una mala intención en la petición hecha por el magistrado, claro que no.

Incluso saludamos el espíritu de colaboración que debe existir entre ambos poderes, pero es bueno apuntar que levantar un nuevo Palacio de Justicia en la provincia Santo Domingo es una responsabilidad exclusiva del Poder Judicial, no del Ejecutivo.

Lo lógico y prudente es que ese dinero vaya al prepuesto de la justicia y que allí se haga una correcta administración e inversión de los mismos.

No confundamos los roles.