Santo Domingo, República Dominicana • Viernes 16 de Noviembre, 2018

Después de la Marcha

La Marcha del Millón (de personas o razones) cumplió su propósito. Transcurrió en orden y quien quiso marchar lo hizo.

La falta de un liderazgo visible o de una cabeza reconocible es quizá uno de los factores que impiden crecer a este movimiento como lo quisieran los organizadores.

La idea de que es “el pueblo” es hermosa y en parte facilita la adhesión de grupos más numerosos y más variados.

Pero aunque el sentimiento de luchar contra la corrupción es mayoritario en la ciudadanía, el hartazgo por la impunidad es obvio y cada vez más indignado, al movimiento Marcha Verde le hace falta una organización menos colectiva y más clara.

A fin de cuentas, los ideales que propugnan son nobles y el apoyo que piden es justo y merecen una respuesta mayoritaria.

Los partidos políticos (mayoritarios o no) no han sabido muy bien cómo integrarse a la Marcha Verde en todos estos meses. O no supieron o no les dejaron capitalizar el movimiento. Esto podría ser algo positivo o terminar por convertirse en algo anecdótico.

Y casi estamos en campaña…

 

Fuente: Tomado de DL