Santo Domingo, República Dominicana • Jueves 26 de Abril, 2018

Cobarde asesinato

Tener que pagar, en ocasiones con la vida, la defensa del derecho a la información es uno de los riesgos que hace peligrosa esta profesión.

Pero cuando se cometen actos de secuestros, torturas y asesinatos, no es más que un acto cobarde que debe merecer el reproche de periodistas, reporteros gráficos y la colectividad mundial.

La mala nueva ahora tocó al periodista Javier Ortega, al fotógrafo Paúl Rivas y al conductor Efrain Segarra.

Ellos conformaban uno de los equipos de prensa del diario El Comercio de Quito y todos murieron a manos de la delincuencia narcoterrorista que encontró en su trabajo una amenaza para su operatividad.

Hoy son tres nuevos mártires de periodismo y desde acá, además de condenar este execrable asesinato, queremos alentar a los que con dignidad ejercen esta profesión a no permitir que ahora sea el temor el que los ataque.

El terror no debe tener concesiones, por el contrario, debe ser el pretexto para la unificación y de esa manera exigir más respeto y protección para todos los profesionales del periodismo.

Además aprovechamos para expresar nuestra solidaridad a las familias de las víctimas y la redacción de El Comercio ante esta desgarradora noticia.

 

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