Santo Domingo, República Dominicana • Jueves 24 de Mayo, 2018

¿A qué viene la CIDH?

Es la pregunta que muchos dominicanos hoy se hacen.

La inquietud preocupa más por la historia de condenas y denuncias hilvanadas por la Comisión Interamericana de los Derechos Humanos (CIDH) contra el país, y para la ocasión, no sumaría ningún beneficio.

Dicho organismo tendrá una estada de una semana (del 03 al 11 de mayo) y su agenda incluye la celebración de audiencias y reuniones con el objetivo de escuchar denuncias e inquietudes de países miembros, pero la República Dominicana que los recibe, por ser anfitrión, no podrá solicitar audiencia, un verdadero contrasentido.

El Gobierno dominicano ha sido quien externó la invitación y con el mayor respeto a la autoridad, pero cabe preguntar ¿para qué?

Sin ánimo de ser adivino, pero apostamos a que invertiremos recursos y tiempo como anfitriones para que la CIDH vuelva a tejernos otro informe, y en nuestra propia casa, nos restregará que seguimos en la “lista negra” por considerarnos una nación que viola los derechos humanos.

También reiteraran que la República Dominicana es una nación reincidente en “privar arbitrariamente” la nacionalidad a “dominicanos de ascendencia haitiana”.

La verdad es que las autoridades deben repensar más sus objetivos y propósitos.