El decreto 335-21 del presidente Luis Abinader declarando el 30 de mayo Día de la Libertad en la República Dominicana, reivindica la Ley 5925 del Consejo de Estado, presidido por Rafael F. Bonnelly, que lo establece y cambia el carácter de Duelo Nacional que fijó la Ley 5595 promulgada por el presidente Joaquín Balaguer una vez ajusticiado el dictador.
Sin embargo, la Ley 108 de 1967 que fija los días festivos incluye el Día de la Libertad, eliminando el carácter no laborable.
Aquí viene lo importante, el PRSC, el PRD y el PLD ignoraron tal mandato, como si la naturaleza del poder se negara.
Los actos han sido asumidos por fundaciones y no por el Estado.
Ojalá que a partir de ahora haya una nueva actitud.


