Santo Domingo. - A cuatro días de la muerte de Darlin Mercado, a manos de un agente policial, los comunitarios continuaron las protestas en las calles del sector Herrera, municipio Santo Domingo Oeste, reclamando justicia por lo ocurrido la tarde del viernes pasado.
Las banderas dominicanas abiertas y el coro de la canción "Policía no me mates", del artista urbano Rochy RD, adornaron una avenida Isabela Guiar, altura calle Marocuyá, que fue abarrotara por la familia, amigos y vecinos del joven de 18 años de edad, quienes marcharon en clamor de justicia.
La madre de Darlin, Marlenis Reyes, caminó en frente de las decenas de motores y personas que acompañaban a una madre que apenas horas antes había enterrado el cadáver de su hijo.
"Mataron a un inocente, a mi niño con tan solo 18 años”, exclamó Marlenis, entre lágrimas, al tiempo que clamó para que al cabo José Francisco Moreta Heredia le caiga “todo el peso de la ley”.
Gritos de familiares y vecinos, desde niños hasta los ancianos, sobre vehículos o a pie, llenaron las calles tintadas de negro debido a la quema de gomas de los días anteriores.
“Abusadores, la policía no tiene misericordia”, era el grito de indignación que encabezaba la marcha, que continuó hasta llegar a la cañada de La Guajimía, lugar donde se produjo el hecho que acabo con la vida del joven que alistaba para empezar sus estudios universitarios.
Antes de finalizar la protesta, los vecinos y familiares de Darlin realizaron un encendido de velas, como muestra de esperanza de que la justicia sea aplicada contra el agente policial que le causó la muerte a un joven de tan solo 18 años de edad y "una vida por delante".
“Lo que queremos es justicia, que lo saquen del cuerpo policial (al cabo Moreta) para que lo juzguen como civil y lo manden a el 15 de Azua”, expresó Félix Anderson, uno de los que acompañaba a la familia de Darlin.
Un contingente policial
La turba protestante se detuvo en el destacamento de Buenos Aires, Herrera, frente a un cuerpo policial que se encontraba preparada para su llegada; listos con escudos, macanas, máscaras de gas y una fila impoluta que prohibía el paso a cualquier persona no uniformada.
"La gente ha apoyado la protesta y queremos dejar en claro que nadie callará la voz del pueblo; nací en un barrio y sé cómo funciona esto, te paran sin preguntarte, no verifican antecedentes y matan a nuestros jóvenes”, exclamó Anderson.



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