Santo Domingo.- El presidente de la República Luis Abinader juramentó este martes durante un acto el grupo de trabajo para la transformación y profesionalización de la Policía Nacional (PN).
La juramentación fue pautada para las 6:30 p.m., en el salón de Embajadores del Palacio Nacional, según informó el equipo de Comunicación de la Presidencia.
El presidente mandatario advirtió que la reforma a la Policía Nacional será su tema central y que ni se cansará, “ni lo cansarán”, con lo que prometió que logrará los cambios que requiere la institución del orden público.
El grupo de trabajo se enfocará en los objetivos de: sugerir las características deseables en el perfil de los nuevos miembros de la Policía Nacional; recomendar las reformas legales necesarias; promover los reglamentos pendientes de la institución. Sugerir la actualización de protocolos necesarios a fin de lograr una cultura policial basada en el servicio a la ciudadanía, en la ética y protección derechos humanos.
La Comisión está integrada por Pedro Brache, presidente del Consejo de la Empresa Privada (Conep); Francisco Ozoria, arzobispo de Santo Domingo; Celso Marranzini, la historiadora Mu-Kien Adriana, José María Mercedes, presidente de la Comisión de los Derechos Humanos, el cronista deportivo José Luis Medonza y el psiquiatra Héctor Guerrero Heredia.
También Osvaldo Santana, director del periódico el Caribe; Servio Tulio Castaño Guzmán, vicepresidente de la Fundación Institucionalidad y Justicia (Finjus); Ricardo Nieves y Fidel Lorenzo.
Además Carlos Manuel Estrella, Jorge Antonio López Hilario, Carolina Santana y Elena Villeya.
La comisión operará bajo dependencia del Ministerio de Interior y Policía
Desde la semana pasada, Abinader encomendó al Ministerio de Interior y Policía comenzar el proceso de adecuación de la institución, a fin de realizar un trabajo eficiente ante la sociedad.
Esto se debió a los fuertes cuestionamientos que ha recibido la Policía luego que agentes mataran a tiros a una pareja de evangélicos, la semana pasada, cuando regresaban de un culto religioso en Villa Altagracia.


